Araburu Kisetsu no Otome-domo yo: opinión manga y anime

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo: opinión manga y anime

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo fue una de mis grandes sorpresas de la Temporada de Verano 2019. Llegué a este anime casi por inercia, sin haber leído la sinopsis, y me sorprendió desde el primer capítulo. Tanto es así, que tuve que hacerme con su manga para saber cómo continuaba la historia.

En lugar de un grupo de chicas monas haciendo cosas monas (como la inmensa mayoría de animes escolares con elenco femenino), me encontré con algo muy diferente. Araburu Kisetsu trata el paso de la niñez a la edad adulta, el florecer de nuevos sentimientos y deseos. Algo que nos cuenta desde una óptica poco utilizada y, además, con elegancia y humor. Por decirlo sin (casi) tapujos: es una historia sobre s***.



El origen de Araburu Kisetsu no Otome-domo yo

“Los libros nos dan palabras. Palabras que describen emociones que no podemos nombrar nosotras mismas.”

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo (荒ぶる季節の乙女どもよ。) comenzó como un manga guionizado por Mari Okada (Maquia, AnoHana…) con preciosas ilustraciones de Nao Emoto (Soredemo Boku wa Kimi ga Suki). En inglés se conoce a la obra como O Maidens in Your Savage Season, y en la cuidada edición en castellano de Milky Way como Nuestra salvaje juventud.

 

El éxito comercial, tanto fuera como dentro de Japón, de Araburu Kisetsu permitió que el estudio Lay-duce adaptara el manga a anime. Una versión de la historia que dirige Masahiro Andou, y que cuenta con guiones de los capítulos de la propia Mari Okada.

¿De qué trata Nuestra salvaje juventud?

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo Hitoha Hongou Hongo
Esta pequeña escritora es la “best girl” de “Araburu Kisetsu no Otome-domo yo”. No acepto discusiones al respecto (bueno, sí, en los comentarios).

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo es un manga, y un anime, que mezcla drama con humor. Nos cuenta la historia de un grupo de chicas de un club de literatura, cada una de ellas con una personalidad muy marcada. Gracias a las lecturas “para adultos” del club, Kazusa Onodera, Niina Sugawara, Momoko Sudou, Hitoha Hongou, y Rika Sonezaki comienzan a interesarse en el s***, tema central de Nuestra salvaje juventud.



Lo original de Araburu Kisetsu es que se acerca a un asunto tan polémico sin caer en el fanservice, desde un punto de vista femenino, y con naturalidad. Nuestra salvaje juventud no es una apología del s***, sino una obra que muestra una realidad sin las capas de ficción y fantasía que suelen envolverla. Es el relato de un grupo de adolescentes que comienzan a descubrir su s********. Como todas y cada una de las personas de este planeta.

Aquello de lo que nadie habla, pero en lo que todos piensan

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo
Ups… No es lo que parece.

Si algo me gusta de Araburu Kisetsu no Otome-domo yo es que denuncia, con una buena dosis de humor y sutil ironía, la desinformación, y la hipocresía que rodea a todo lo concerniente al s***. En la obra de Okada y Andou podemos ver a padres que nunca hablan de este tema con sus hijas, profesores que lo condenan sin dar explicaciones, y adolescentes que comienzan a asustarse, y a sentir asco de sí mismas, por unos deseos que ni comprenden, ni pueden compartir con nadie.

Porque es algo tabú. Un acto propio de seres vivos, y que sin embargo parece atentar contra la vida misma. Toleramos la violencia, pero no la sensualidad. El conocido escritor George R. R. Martin ya dijo al respecto: “Puedo describir un hacha entrando en un cráneo humano con grandes y explícitos detalles y nadie pestañeará. Ofrezco una descripción similar, con el mismo detalle, de un *** entrando en una *** y recibo cartas sobre ello y la gente dice palabrotas. A mi parecer esto es frustrante, una locura”.

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo: el florecer de un deseo prohibido

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo
La adolescencia es una época muy convulsa.

A pesar de nuestras diferencias culturales, tanto aquí, como en Japón, estamos obsesionados con el s***. Lo inunda todo: la publicidad, la ficción, y nuestras propias vidas. La gente llega a insultarse entre sí por tener una orientación s***** determinada. Nos encanta saber lo que ocurre en camas ajenas debido al morbo, o como fruto de un sentimiento de superioridad moral.



Pero, irónicamente, es un tema que autocensuramos (como estoy haciendo ahora mismo, junto con infinidad de gente en otros blogs y vídeos de YouTube), y que escondemos debajo de la alfombra. Incluso a sabiendas de que, tarde o temprano, la mugre se asomará por las esquinas. Porque cuanto más reprimimos algo, más se infecta ese deseo prohibido en nuestro interior.

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo
“Araburu Kisetsu” nos enseña que podríamos ahorrarnos mucho dolor y sufrimiento con una educación adecuada, en vez de fingir que ciertas realidades no existen.

Lo amamos, repudiamos, deseamos, condenamos, buscamos, y rehuimos. Pero siempre es algo que, como individuos, y como sociedad, ignoramos deliberadamente. Este es el mundo al que se enfrentan las protagonistas de Araburu Kisetsu no Otome-domo yo, con la inocencia de unas niñas que se están convirtiendo en mujeres, y a las que han bombardeado con la idea de que el s*** es algo abominable. Aunque no terminan de saber por qué.

La inocencia y la verdad en Araburu Kisetsu no Otome-domo yo

“Si comprimes todo el tiempo desde que la Tierra se formó en el lapso de un año, los humanos sólo han existido por once minutos.”

Araburu Kisetsu no Otome-domo yo tiene muchos otros puntos destacables. Podríamos hablar de su dibujo, de su banda sonora, de sus golpes de humor, o de sus giros dramáticos. Pero para mí, este enfoque novedoso de un tema tan antiguo como la humanidad es su mayor virtud, y lo que hace única a la obra.



En definitiva, te animo a que veas el anime, o a que compres su manga en español, para que llegues a tus propias conclusiones. Por mi parte, me quedo con este pequeño poso de inocencia y verdad que hay en Nuestra salvaje juventud.

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Kaiki
Kaiki

Autor: Kaiki

Novelista y escritor. Amo las buenas historias, el poder de las palabras y las mezclas de géneros. Fundador, webmaster y mil cosas más de NLsite. Apasionado de las novelas ligeras, la literatura, las visual novels, la música, el manga y el anime.

2 opiniones en “Araburu Kisetsu no Otome-domo yo: opinión manga y anime”

  1. Al empezar la historia no había un algo que lo sacará de la típica anime, pero al desarrollarse la historia se observa un ambiente totalmente diferente tal ves de madurez… no estoy segura, sin embargo refleja realmente lo confuso que es esa etapa y lo difícil de comentarlo con los demás.
    Este anime toca temas que se deberían ser difíciles de conversar y sobre todo a la edad de los protagonistas, una educación s***** en el momento adecuado puede tranquilizar y hacer creer la confianza para hablar de estas cosas.
    Encuentro que este anime es muy interesante debido a como los adolecentes se adentran al tema y se desarrolla la historia hasta llegar a un mejor entendimiento

  2. Me encontré el anime la verdad me gustó bastante.
    Destacando que cada personaje te cuenta una manera diferente de amor (ojalá las historias de Hongo san y Sugawara fueran más sutiles y no tocaran temas tan delicados, en fin yo sólo lo veo como un anime )
    Muy entretenido y atrapante. Al existir tantas historias es fácil sentirte identificado y encariñarte con los personajes.

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