Una tecnología muy humana en Chobits: opinión manga

Chobits

No es ninguna novedad que en la ciencia ficción se ha tocado el tema de los robots, y ciertas cuestiones morales o éticas respecto a todo lo relacionado con ellos, tanto en literatura como en cine. De hecho, sigue siendo un tema incluso de debate en la actualidad las tres leyes de la robótica aunque, por suerte o por desgracia, aún no existan esos inteligentes y trabajadores robots que todos imaginamos.

En los mangas la fantasía de los robots no ha sido una excepción, y las CLAMP crearon Chobits, una obra en la que los ordenadores tienen forma humana, un seinen que mezcla la comedia con el romance pero, ¿se queda sólo en eso?



La era de los ordenadores

Chobits Chii

En Chobits se nos presenta a Hideki Motosuwa, un joven estudiante de casi 19 años que se ha mudado a Tokio para estudiar pero, debido a que sus padres no le pasan dinero, le toca trabajar en los turnos durante los cuales no estudia.

Este pueblerino virgen —sí, durante casi toda la obra nos recuerdan incansablemente que el muchacho «no se ha estrenado», un cliché muy recurrente en los mangas— no para de fijarse en los ordenadores que hay a su alrededor, ya que es algo común en esta concurrida ciudad. En este seinen, los ordenadores cumplen básicamente la definición de robots: computadoras con forma humana que realizan diversas labores, facilitando así la vida de las personas.

 

Sin embargo, debido a que Hideki apenas tiene dinero para sobrevivir, no puede permitirse conseguir un ordenador para poder disponer de Internet, email, etc y por supuesto ver páginas subidas de tono.

Pero su suerte cambia cuando de regreso a su piso se encuentra con un ordenador tirado en la basura —lo sé, no resulta muy original— y rápidamente se lo lleva a su casa antes de que alguien lo reclame. Poco después, comienza a buscar desesperado la manera de encender al ordenador con forma de adolescente. Tras tocar todas las partes del ordenador, y sólo quedarle un sitio catalogado por cualquier mujer como íntimo, consigue encontrar el botón de encendido en dicho lugar haciendo que los ojos de este bello androide cobren vida.



Chobits Chii

La inocencia de una niña

¡Un ordenador gratis en la basura! ¡Y encima se trata de una chica guapísima! Hideki no puede evitar pensar en lo afortunado que es hasta que se da cuenta de que que este precioso ordenador… no funciona correctamente. O mejor dicho, no tiene conocimiento alguno sobre nada, comportándose como una niña que no sabe siquiera hablar en el cuerpo de una joven. Esto conlleva que nuestro joven protagonista deba enseñarle absolutamente todo… y lleve a situaciones de lo más cómicas.

Chobits

Poco a poco, Chii —nombre que le pone Hideki a este ordenador porque es lo único que sabe decir al comienzo de esta historia—, empieza a aprender sobre el mundo que le rodea a la par que hace preguntarse a Hideki una serie de cuestiones: ¿cómo acabó Chii en la basura? ¿Quién era su anterior dueño? ¿Por qué fue formateada?

El argumento de Chobits

Si bien la trama de Hideki y Chii es el eje principal de Chobits, se nos presentan otros personajes secundarios más o menos cercanos a Hideki con sus propias tramas, que nos ayudan a conocer cómo es la convivencia entre ordenadores y humanos en este Tokio alternativo. Como bien intuirás, con ordenadores encantadores y prácticamente perfectos se pueden producir un sin fin de sentimientos en los humanos: atracción, cercanía, amor, odio, celos, dolor…

No es oro todo lo que reluce, y los ordenadores no sólo traen comodidades como cualquiera pudiera pensar en un principio. Para algunos son una bendición, para otros una maldición, pero estas computadoras han cambiado la sociedad poco a poco, hasta el punto de que ya se ve a casi todo el mundo por la calle acompañado de un ordenador, incluso haciendo que cada vez sea menos habitual ver a humanos relacionándose con humanos. En Chobits se pretende explorar este hecho, presentándonos las dos caras de una misma moneda: la felicidad que crea un ordenador, pero también el dolor que su existencia puede crear a otros.



¿Son los ordenadores capaces de amar?

Chobits Chii

Hideki siempre ha pensado que los ordenadores son eso, ordenadores, un conjunto de programas que, obviamente, no son personas reales. Este hecho cambia por la inocente Chii y su fidelidad a su nuevo amo, haciendo que Hideki comience a sentir realmente algo más por este ordenador, algo que no siente por otro tipo de máquina.

Es algo inevitable, ya que si un ordenador tiene forma humana y se comporta como tal, acaba haciendo que las personas reales vean a éstos como uno de los suyos, con la consecuencia de que nazcan sentimientos complejos. Pero, ¿son capaces de amar los ordenadores? ¿Está bien amar a una máquina?

Chobits Chii

Las respuestas a estas preguntas son complejas de responder, ya que cada uno piensa de una manera distinta acerca de temas tan controvertidos como éste. Cada lector va a sacar su propia conclusión de Chobits.

Por otro lado, la evolución de Chii, aunque al comienzo del manga resulta lenta, haciendo que la obra se apoye demasiado en el fanservice en mi opinión, al cabo de pocos tomos evoluciona muy favorablemente, con lo que aumenta la calidad de la misma. Debo decir, como algo negativo, que me hubiera gustado que se centrara en algo más que en los sentimientos amorosos románticos de no sólo la pareja principal, sino también de los secundarios. Dicho de otro modo, creo que podría haberse explorado de manera más profunda los dilemas presentados en la obra, ya que a mi parecer se queda en la superficie.



Unas mangakas muy polifacéticas

A estas alturas, me atrevo a decir que las CLAMP no necesitan presentación, ya que obras como Sakura Cazadora de Cartas, RG Veda o Tsubasa Reservoir Chronicles no son desconocidas para la mayoría de fans del mundillo. Pero puedo resumir grosso modo que este cuarteto femenino de mangakas son especialmente conocidas y valoradas por la variedad de obras que tienen, ya que no sólo cambian el estilo de dibujo (con tremenda calidad, no importa lo diferente que sea cada estilo, siempre rezuma detallismo y jamás te deja indiferente) sino también el género, de una forma que pocos mangakas podrían hacer.

Como detalle que en particular me encanta, en las obras que he tenido el placer de disfrutar de las CLAMP se pueden ver referencias entre sutiles y muy claras a otras obras de ellas, creando una riqueza en su universo sin igual.

Estas mangakas son muy valoradas en Japón, hasta el punto de que no sólo crean obras propias, sino que también podemos disfrutar de sus diseños de personajes, tremendamente cuidados, en animes como Code Geass. Incluso han llegado a realizar trabajos en videojuegos, como trajes alternativos en Tekken 6.

Pero, volviendo a Chobits, podemos comprar, gracias a Norma Editorial, tanto la edición normal del manga como esta edición integral, por lo que si te interesa esta obra que muestra de forma tan delicada y bella los sentimientos, te animo desde aquí a que le des una oportunidad.



Chobits, un manga único

Chii

Así pues, con Chobits podrás formarte una opinión propia, no sólo sobre este tema de los ordenadores, sino también sobre «la persona especial» en tu vida. Porque el campo de los sentimientos es muy amplio, a la par que complejo.

Pero eso es lo que nos hace humanos.

Si te ha gustado, te interesará:

 

Sigue a NLsite en redes para que una maid sonría ⬇️

Autor: Jessica Santana

Streamer. Lectora empedernida y escritora soñadora. Me encanta los libros (especialmente de fantasía), los videojuegos, el manga/anime y las novelas visuales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.